Un termense que estaba acusado de rociar con nafta y prenderle fuego a una casa, en la que estaban durmiendo diez personas, entre ellas, siete menores y su expareja, los que sin embargo lograron salvarse, fue condenado a 11 años de prisión.
Se trata de Norberto Osvaldo Jiménez, a quien el tribunal lo encontró culpable de los delitos de lesiones calificadas, amenazas calificadas y tentativa de homicidio en perjuicio de su exconcubina, e incendio.
El veredicto fue dictado por mayoría de votos, ya que mientras los Dres. Élida Suárez de Bravo y Alfredo Daniel Pérez Gallardo aplicaron dicha condena, el Dr. Juan Carlos Storniolo consideró que Jiménez debía ser condenado a 1 año y 6 meses de prisión, como autor del delito de lesiones calificadas, lo que acumuló con los 4 años de una condena anterior, por lo que la condena —a su criterio— debía ser de 5 años y 6 meses.
Los pedidos de las partes
En el transcurso de los alegatos de las partes, la fiscal María Gabriela Gauna solicitó que se condene a Jiménez a la pena de 15 años de prisión, mientras que el abogado Osvaldo Pérez Roberti solicitó la absolución.
El hecho sucedió la madrugada del 23 de julio de 2017, alrededor de las 3.30, en una vivienda del barrio San Lorenzo de Las Termas de Río Hondo. Allí estaban durmiendo Silvia Rojas —expareja del condenado— y sus cinco hijos menores, además de cuatro familiares (dos mayores y dos niños).
La hija de 13 años de Silvia se despertó y alertó a todos, tras lo cual pudieron salir de la casa, la que fue consumida por las llamas.