El empleado público que cumplía funciones en una comisaría capitalina, y que usando una exposición policial falsificada circulaba —por la tarde— trabajando en un remís, sorteando de esa manera los controles policiales implementados por la cuarentena, fue indagado por el fiscal Sebastián Robles —a través de una video llamada— a quien le negó haber cometido el hecho.
Se trata de Diego Andrés Zelaya, a quien el representante del Ministerio Público Fiscal imputó el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, además de imponerle el Art. 205 del Código Penal Argentino, por violar la cuarentena total obligatoria dispuesta por el DNU 297/2020, emanado desde presidencia de la Nación.
Negó el hecho imputado
El sujeto, que contó con la asistencia letrada del Dr. Eugenio Chavarría, negó haber falsificado la exposición policial, a pesar de la existencia de un audio que habría enviado a un amigo, en el que admitiría el hecho y lo justificaría diciendo: “y hay que trabajar amigo”.
Tras cumplimentarse la indagatoria, el Dr. Chavarría presentó un escrito ante la Mesa Virtual única, requiriendo la excarcelación de Zelaya, ya que “los delitos que se imputa a mi defendido son excarcelables, y además no tiene antecedentes”.