Un niño de 8 años le contó a su madre que fue ultrajado sexualmente por su tío, quien lo habría amenazado para que no revelara a nadie lo que había sucedido. El hecho fue consumado en una vivienda del barrio Reconquista.
El caso fue denunciado en sede de la Comisaría Quinta del Menor y la Mujer por una joven de 24 años, quien sería la madre de la víctima. El aberrante hecho comenzó a ser instruido por la Fiscalía de Abuso Sexuales de Capital.
Días atrás, el ama de casa residente en calle Juncal había notado que su hijo mayor se negaba a quedarse en la casa de sus abuelos maternos. Le preguntó si “alguien lo habría retado o golpeado, por lo que se negaba a ir al lugar”.
El niño, solo le respondía que, “no quería salir de la casa, porque tenía miedo”. Fue el indicio de que algo malo había pasado. La joven madre ahondó en las preguntas, pensando que se trataba de un hecho de violencia.
En ese momento, la víctima rompió en llanto. Desconsolado y con miedo, le dijo a su madre que “había sido abusado sexualmente por su tío”. No dudó en brindarle el nombre de su agresor, quien le habría advertido que “nadie le creería si decidía delatarlo con algún familiar sobre las vejaciones”.
De acuerdo con el relato del damnificado, los ataques sexuales se habrían producido por su familiar de 16 años, cuando quedaba al cuidado suyo. El menor reveló que su tío lo llevaba a una de las habitaciones, donde lo desnudaba para luego manosear sus partes íntimas.
El depravado habría comenzado a abusar sexualmente de su sobrino desde hace aproximadamente dos meses; bajo permanentes amenazas de muerte de que lo agrediría físicamente o lesionaría a su madre.
Luego de haber descubierto lo que estaba sucediendo, le consultó sobre si “habría sido accedido carnalmente por el agresor”; por lo que el menor no brindó respuesta alguna. El niño solo le habría pedido a su madre que “nadie más lo lastimara”.
De inmediato, la mujer radicó la denuncia penal correspondiente en sede policial, por lo que se dio intervención a la Fiscalía de Capital que ordenó una serie de medidas judiciales a seguir en las próximas horas.
Además, se trata de determinar si el acusado fue víctima de algún tipo de abuso sexual, en el que no se dio intervención a la justicia. Tanto la víctima como el agresor, comenzarán a recibir asistencia psicológica y el primero será sometido a Cámara Gesell para conocer fehacientemente los pormenores de las vejaciones sufridas por parte de su familiar.