Un joven de 21 años regresaba ayer a la tarde a su domicilio de la localidad de La Cañada, departamento Figueroa. Alrededor de las 18 cortó camino por inmediaciones del cementerio. Al circular por frente a la necrópolis le llamó la atención la presencia de una camioneta de similares características a la perteneciente a su cuñado. Se acercó y comprobó que efectivamente era el rodado de su familiar político. Sin embargo, no estaba el hombre en el vehículo.
Ante esta situación, el joven ingresó al cementerio para encontrarse con él. Sin embargo, al realizar unos pocos pasos en el predio, advirtió una dramática y dantesca escena: El dueño de la camioneta estaba sentado y con la espalda apoyada en el panteón donde se encuentran sus familiares fallecidos. El hombre presentaba una herida de bala en la zona frontal de su rostro, lo que le provocó gravísimas lesiones, entre ellas fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica. Junto a la víctima se encontraba una escopeta.
El cuñado del baleado volvió inmediatamente sobre sus pasos y se dirigió directamente a la guardia de la Comisaría Comunitaria Nº 24, donde informó lo sucedido.
Los policías corroboraron la novedad y solicitaron la presencia del médico de Policía, quien determinó fehacientemente que el hombre se encontraba sin vida. La víctima fue identificada por la Policía como Segundo Miguel Sayago, de 52 años, domiciliado en La Cañada.
El cadáver fue trasladado a la morgue judicial para que sea sometido a una autopsia y a la prueba química para determinar si accionó el arma de fuego encontrada junto al cuerpo, por orden de la representante del Ministerio Público Fiscal de Capital, Dra. Belkis Alderete. Los efectivos de Criminalística realizaron las pericias en el lugar.