Ayer, el personal policial no tuvo descanso, especialmente durante la hora destinada al paseo y recreación de los menores de hasta quince años (entre las 16 y 17), para evitar que vehículos circularan en ese período de la tarde. Seguidamente, los uniformados prosiguieron con los controles normales en toda la provincia a fin de verificar el cumplimiento de las medidas de bioseguridad decretadas para mitigar el avance del coronavirus.
En medio de los recorridos, los efectivos de la Comisaría Comunitaria Nº 3 advirtieron la presencia de más de veinte personas —entre mayores y menores— en una heladería de avenida Belgrano del barrio Juramento, que estaba vendiendo el postre en el mostrador. Los policías se presentaron en el lugar y realizaron el procedimiento de rigor, teniendo en cuenta que el local solo está habilitado para realizar “delivery”; o sea, venta por teléfono o Internet y traslado del producto a través de un cadete.
El hecho generó la presencia del personal de la División Protección y Prevención contra el Alcoholismo, que verificó que se estaba rompiendo la cuarentena, labró las infracciones correspondientes por violar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y clausuró el local, luego de desalojar a los clientes, quienes regresaban a sus respectivos domicilios de la hora de recreación de los niños en la vía pública.
Asimismo, los tres empleados —dos mujeres de 54 y 31 años y un hombre de 26— fueron trasladados a la Escuela de Suboficiales y Agentes, donde se cumplió con el protocolo de bioseguridad y judicial.
Las autoridades policiales advirtieron a los propietarios de los comercios de distintos rubros que deben cumplir con los horarios y las condiciones que están decretadas para comercializar sus productos, a fin de que la pandemia no se propague.