Una puerta rota, elementos en el piso y materia fecal en los rincones de una capilla del barrio El Vinalar, de la ciudad Capital, puso en alerta a la Policía y a la comunidad, por un nuevo hecho vandálico que se suscitó en la capilla Inmaculado Corazón de María.
Los templos realizaron la apertura de sus puertas en medio de la pandemia, con un cronograma de horarios y días, respetando a rajatabla lo dispuesto por decreto nacional en medio de la pandemia por el coronavirus. Las empleadas que cuidan la capilla, ubicada en calle Dr. Santiago Corbalán, entre Los Pioneros y Pitambalá, en el mencionado barrio, se dirigieron al lugar para realizar la limpieza.
Había un notable olor nauseabundo, una de las puertas estaba violentada, por lo que las mujeres vaticinaron que algo había pasado. Temían que fuera un robo, por lo que de inmediato se comunicaron con el párroco Hernán Gustavo Oroná (43 años), residente en el barrio Santa Lucía.
Una vez más, la capilla había sido profanada por ladrones. Los delincuentes robaron todo lo que encontraron a su paso. Defecaron y orinaron en el templo. Luego, huyeron. El religioso, de inmediato, se dirigió a la sede de la Comisaría Comunitaria 45, donde radicó la denuncia penal correspondiente por el supuesto delito de robo.
Mientras los efectivos de la Comisaría Comunitaria 45 llevan a cabo las pesquisas correspondientes sobre los pormenores del hecho delictivo, el párroco dialogó con Nuevo Diario e indicó: “Para muchos, el templo es como su segunda casa. Para los chicos, es su lugar de catequesis y de los distintos movimientos de la capilla. Uno entiende que la capilla tiene que ser el lugar de encuentro, de fraternidad y comunión, pero estas cosas manchan esto”.
“No obstante uno no habla ni de venganza ni de odio. Rezamos por esas personas —en referencia a los autores del robo— para que cambien de actitud. Rezamos para que Dios toque los corazones y se arrepientan del daño que hacen”, sentenció el religioso.
En los dos primeros robos concretados en la capilla, los ladrones sustrajeron las piletas e inodoros de los baños del lugar. En ese momento, los delincuentes rompieron un portón de madera de uno de los laterales, por donde pudieron irrumpir en el sitio.
Posteriormente, en el tercer atraco, los malvivientes ocasionaron daños en las instalaciones del templo, donde rompieron las alcancías en busca de dinero. Pero en ese momento, solo encontraron peticiones de los fieles.
Ahora, en la cuarta oportunidad, lograron robar todo lo que encontraron a su paso. Sustrajeron una pava eléctrica, vasos de vidrio, una jarra de vidrio, sillas de plástico y un mate de madera. Lo más indignante, fue usar el templo como baño”.
Tras la denuncia del párroco Oroná, los efectivos de la Comisaría Comunitaria 45 y peritos de la División Policía Científica iniciaron las averiguaciones pertinentes sobre el hecho, por requerimiento de la Fiscalía de turno de la circunscripción Capital.
Finalmente, Oroná indicó: “Para muchos, la fe es una herramienta fuerte para sostenerse en estos tiempos difíciles y uno entiende que la fe y la oración nos ayudan mucho a resistir. Apelamos a la solidaridad de los vecinos, que si alguien les ofrece algunos de los elementos robados nos avisen. Entre todos nos tenemos que cuidar”.
“La comunidad se siente dolida por esto”
En medio de la conmoción por el cuarto robo que se produjo en los últimos dos años en la capilla Inmaculado Corazón de María, mientras la Policía investiga los pormenores del hecho, desde la comunidad religiosa se apela a la solidaridad de los vecinos.
“Todo lo que se va consiguiendo es en función de beneficios y donaciones, por lo que uno valora lo que se va logrando tener. Todo eso nos hace volver al inicio”, remarcó el párroco Hernán Gustavo Oroná.
Al tiempo, agregó: “Entendemos que el templo es un lugar sagrado y siempre entendemos que uno debe respetar esto. Lamentamos que esto suceda, porque la comunidad se siente dolida. Más en estos momentos, donde en tiempo de cuarentena no nos podemos reunir ni celebrar. Enterarnos que sucedan estos hechos, nos preocupa mucho”.
Mientras la Policía inició las averiguaciones del caso.