La relación entre una comerciante de 73 años y su hija no es de las mejores. La tensión entre ambas terminó en incidentes y en la intervención de las autoridades del Ministerio Público Fiscal, quienes ordenaron una prohibición de acercamiento entre ambas para evitar nuevos enfrentamientos.
La comerciante tiene su casa en el barrio Rivadavia, aunque actualmente reside en forma transitoria en una vivienda del barrio General Paz.
En las últimas horas, la mujer comprobó con sorpresa que su hija habría utilizado su cuenta de Facebook para ofrecer a la venta distintos artículos. La comerciante advirtió con detenimiento que todos los elementos que se ofertaban eran suyos. Se trata de un placard de color caoba, una máquina de coser, una bicicleta fija, un freezer, un juego de adorno, tacos de billar, bijouterie, una heladera, prendas de vestir, una freidora, una panchuquera, una vitrina de vidrio, un juego de cocina, ropa de cama, dos hornos eléctricos y un televisor. Prácticamente le estaba desmantelando la vivienda, donde había quedado viviendo la denunciada.
En este sentido, la mujer expuso ante los investigadores que no puede comprobar la ausencia de más bienes de su propiedad porque no puede ingresar a la casa, ya que está vigente la prohibición de acercamiento que les impuso a ambas la Justicia.
Pero el asombro de la comerciante no terminó ahí. Denunció que también descubrió en la red social que su descendiente estaba ofreciendo a la venta la casa, que le pertenece y donde vivió y construyó su familia.
La mujer solicitó a las autoridades judiciales que actúen antes de que su hija termine vendiendo todos los bienes que le pertenecen, además de la casa que es un bien único de familia.
La Policía informó los detalles de la denuncia al Ministerio Público Fiscal y esperan directivas al respecto.