El bullicio del mediodía en pleno centro de la Capital santiagueña fue el escenario para que un grupo de oportunistas diera un golpe sigiloso. Una empleada administrativa de una farmacia fue el blanco elegido mientras transitaba por la calle 24 de Septiembre, en la transitada zona de las jugueterías.

Todo habría ocurrido cuando la mujer, de 38 años, caminaba a paso apurado hacia una sucursal de un banco ubicado en calle Avellaneda. En medio de la gente, la trabajadora habría sido acorralada repentinamente por tres mujeres que se le acercaron por la espalda. Mediante una rápida maniobra de distracción, las sospechosas lograron su cometido y se esfumaron rápidamente entre los transeúntes sin llamar la atención de nadie.

Completamente ajena a lo que acababa de sucederle, la damnificada continuó su recorrido habitual e ingresó a la entidad bancaria para efectuar un depósito comercial. Fue recién en el banco que, al abrir su cartera, se topó con que le faltaba la suma de 1.200.000 pesos en efectivo que pertenecían a la recaudación de su lugar de trabajo.

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Desesperada por el grave perjuicio económico que afectaba su rutina laboral, la mujer se dirigió a la Comisaría Comunitaria N° 1 y radicó la denuncia pasadas las 14 horas. A partir de allí, la fiscal de turno, Dra. Luján González Garay, tomó intervención directa y ordenó a la Brigada Interna un relevamiento de todas las cámaras de seguridad del microcentro. El objetivo prioritario es reconstruir el recorrido de las "mecheras" y lograr identificarlas a tiempo.