Una denuncia por presuntos abusos sexuales contra niñas sacudió a una familia y encendió la alarma en el barrio Primera Junta de la ciudad de Santiago del Estero. Dos menores, de 10 y 9 años, habrían relatado situaciones de extrema gravedad que atribuyen al padre de dos niñas con las que solían jugar. El hombre permanece detenido y este martes será indagado por la Justicia.

El caso llegó a conocimiento de los padres después de que las propias niñas comenzaran a hablar entre ellas sobre lo que les estaba ocurriendo. Según relató a Nuevo Diario el padre de una de las menores, todo salió a la luz hace aproximadamente dos semanas, luego de un encuentro casual que tuvieron con el acusado —identificado como F. O. D. B.— en el centro.

Las niñas habían concurrido junto a su abuela a comprar regalitos por el cumpleaños de una de ellas. Al encontrarse con el hombre, que vive en las inmediaciones de la casa de la abuela, ambas se pusieron nerviosas, algo que llamó la atención de sus familiares.

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Esa misma noche, una de las menores habló con otra amiga y le contó que tenía un problema relacionado con el hombre. La niña, a su vez, se lo comunicó a su madre, quien se puso en contacto con la mamá de la menor de 10 años.

A partir de allí, comenzaron a preguntarles qué había sucedido y, según el relato aportado por el padre a este medio, una de las niñas terminó contando situaciones que habrían ocurrido durante años, cuando concurría a jugar a la vivienda donde estaban las hijas del acusado.

Siempre según esta versión, la menor habría relatado distintos episodios de contacto corporal de carácter sexual. "Me apoyaba algo duro, con pelos", mencionó. También contó que su primita había atravesado situaciones similares.

Uno de los recuerdos que más impactó a la familia fue el relato sobre una ocasión en la que la niña habría querido abandonar la vivienda y buscó como excusa regresar a la casa de su abuela para retirar un teléfono. Una vez allí, según contó la familia, la menor se habría puesto a llorar y manifestó que no quería volver a esa casa.

La Cámara Gesell y la detención

Ante la gravedad de los relatos, las familias realizaron las correspondientes denuncias y la investigación quedó en manos de la Fiscalía interviniente.

El viernes pasado se realizaron las entrevistas en Cámara Gesell. La primera niña ingresó alrededor de las 9 de la mañana y permaneció aproximadamente dos horas y 45 minutos. De acuerdo con lo señalado por su padre, durante ese procedimiento brindó un relato detallado sobre los episodios que denuncia.

Al finalizar la entrevista, al acusado se le comunicó inmediatamente que quedaba detenido.

Posteriormente ingresó la segunda menor, quien también habría brindado su testimonio. Según la información aportada por el padre, confirmó situaciones de características similares, aunque habría tenido un contacto menos frecuente con el acusado.

El hombre permanece detenido desde ese viernes en la Comisaría Primera. La calificación provisoria de la causa sería abuso sexual gravemente ultrajante.

El temor de que haya más víctimas

Pero la preocupación de las familias no termina con las dos denuncias.

El padre que se comunicó con Nuevo Diario aseguró que otra vecina habría manifestado que su hija también tuvo comportamientos que despertaron sospechas. Según contó, la menor habría mencionado que el acusado le daba “tincazos” en la cola. La mujer, por el momento, habría decidido no avanzar con una denuncia porque no quiere exponer a su hija y busca primero determinar cómo abordar la situación.

A esto se suma otra situación todavía más delicada: la hija mayor del propio acusado habría contado a su madre que, cuando jugaban, existía un juego al que denominaban “el asqueroso”, que consistía en “poner la cola en la cara”.

Según el padre que habló con este medio, la mujer estaría evaluando realizar una denuncia y buscaría previamente acompañamiento profesional para poder abordar lo ocurrido con su hija.

Una denuncia previa y una grave acusación que deberá investigarse

El denunciante también aportó otro elemento que deberá ser corroborado por la Justicia. Según aseguró, el acusado había sido detenido anteriormente por una denuncia relacionada con violencia de género contra su actual pareja.

A raíz de aquella situación, habría perdido su empleo. Posteriormente, siempre de acuerdo con la información proporcionada por el padre de una de las niñas, la persona que ingresó a trabajar en su reemplazo habría encontrado en una computadora material de pornografía infantil en páginas de la denominada Dark Web.

El denunciante sostiene que existen capturas de pantalla y que ese material fue incorporado al expediente. Se trata de una acusación que deberá ser acreditada mediante la investigación judicial correspondiente.

“Sabemos que nuestras hijas no son las únicas”

El motivo por el que la familia decidió hacer público el caso es precisamente el temor de que existan otras posibles víctimas que todavía no hayan hablado.

“Sabemos que nuestras hijas no son las únicas afectadas por este problema”, explicó el padre de una de las menores a Nuevo Diario, al señalar que durante mucho tiempo las niñas concurrían a esa vivienda porque allí jugaban con las hijas del acusado, tenían acceso a una pileta, jugaban a la PlayStation y compartían meriendas.

Los padres buscan que la difusión del caso permita que, si existen otras familias que atravesaron situaciones similares, puedan recurrir a la Justicia y recibir el acompañamiento correspondiente.

Este martes, mientras las familias esperan que avance la investigación, el acusado será indagado. La causa continúa bajo investigación judicial y deberá determinarse qué ocurrió, la existencia de otras posibles víctimas y el alcance de las graves acusaciones que pesan sobre el detenido.