Un patrullaje de rutina por la zona céntrica de la Fernández terminó destapando un indignante golpe delictivo que dejó a una comerciante con las manos vacías y un amargo dolor de cabeza.

Faltaban unos minutos para las seis de la mañana cuando efectivos de la Comisaría Comunitaria Nº 35 recorrían a pie la intersección de Avenida San Martín e Independencia. En ese momento, los uniformados clavaron la mirada en la fachada de la tienda de ropa "Alta Pinta": uno de los gruesos vidrios de la parte inferior del ventanal delantero estaba completamente destrozado.

Según el primer vistazo en la escena, los malvivientes ni siquiera necesitaron entrar al salón de ventas para cometer el atraco, ya que no se detectaron huellas de pisadas en el interior. Aprovechando el boquete del cristal reventado, metieron mano desde la vereda y "barrieron" con todo lo que estaba a su alcance en la exhibición.

Publicidad

A los pocos minutos, la dueña del local, una vecina de 36 años, de apellido Gómez, llegó al lugar alertada por la situación. Al ingresar y revisar sus pertenencias, confirmó que los ladrones se habían esfumado con un botín compuesto por siete cadenas con dijes, 14 aros y decenas de pulseras, todo de plata pura.

Ante el angustiante escenario, personal de Criminalística de la Departamental 8 desplegó los trabajos de rigor en la escena, buscando levantar algún rastro o huella dactilar que hayan dejado los oportunistas en los cristales. Mientras tanto, la damnificada fue invitada a radicar la correspondiente denuncia penal en la sede policial para intentar dar con los responsables del costoso saqueo.