Un hombre de 37 años murió después de ser brutalmente golpeado por cuatro personas que lo acusaron de haber robado una bicicleta en Copacabana, Río de Janeiro. Tras el ataque, los investigadores determinaron que la acusación era falsa: el rodado pertenecía a la hermana de la víctima, quien se lo había prestado.

La víctima fue identificada como Cláudio Rafael Landeiro. Por el crimen fueron detenidos dos guardias de seguridad y dos repartidores de comida, quienes quedaron bajo prisión preventiva mientras avanza la investigación por homicidio.

Una sospecha que terminó en una brutal agresión

El episodio ocurrió cuando Landeiro circulaba en bicicleta por las calles del turístico barrio de Copacabana. En determinado momento, se detuvo frente a un comercio porque quería comprar cigarrillos, aunque finalmente no pudo hacerlo porque no tenía dinero.

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Según la reconstrucción realizada por la Policía Civil de Río de Janeiro, uno de los guardias de seguridad se acercó y le preguntó si la bicicleta que llevaba era suya.

El hombre respondió que no, una situación que habría despertado sospechas y derivó en una discusión. Poco después se sumaron otras tres personas que ahora permanecen detenidas.

El ataque quedó registrado por cámaras

La violenta secuencia quedó grabada por cámaras de seguridad, imágenes que permitieron a los investigadores reconstruir los momentos previos y posteriores a la agresión.

De acuerdo con la investigación, Landeiro fue atacado durante aproximadamente nueve minutos y recibió 63 golpes.

El comisario que interviene en el caso describió el episodio como “una sesión de linchamiento que duró nueve minutos”.

Una vez finalizada la agresión, el hombre quedó tendido sobre la vereda. Según la pesquisa, permaneció allí durante alrededor de media hora sin recibir asistencia médica.

Finalmente fue trasladado al Hospital Miguel Couto, donde los médicos intentaron tratar las graves lesiones que presentaba. Sin embargo, murió como consecuencia de los golpes.

La bicicleta pertenecía a su hermana

Luego del ataque, la familia de Landeiro aportó información que resultó clave para esclarecer el origen de la acusación.

Los familiares explicaron que la bicicleta no había sido robada y que pertenecía a la hermana del hombre, quien se la había prestado para que pudiera utilizarla.

Además, señalaron que Landeiro atravesaba trastornos mentales, un dato que también quedó incorporado a la investigación.

Con las imágenes de las cámaras como una de las principales pruebas, la Justicia brasileña deberá determinar ahora qué responsabilidad tuvo cada uno de los cuatro detenidos en una agresión que comenzó con una sospecha equivocada y terminó con la muerte de un hombre en plena vía pública.