Un tribunal absolvió a V.S.B., quien permanecía detenido desde julio de 2024 por haber matado de un disparo de escopeta a J.J., en un hecho ocurrido en el paraje Chañar Pocito, departamento Río Hondo.
El fallo se dio por mayoría, con los votos de los jueces G.V. y J.C.V., quienes entendieron que se trató de un caso de legítima defensa. En disidencia, el magistrado R.S. consideró que hubo un exceso en esa defensa y votó por una condena de cinco años de prisión.
Durante el juicio, el fiscal R.Z. había solicitado una pena de 12 años por homicidio simple. En cambio, la defensa, encabezada por el abogado C.R.L., sostuvo desde el inicio que el accionar de su cliente fue en defensa propia y de su familia.
Según se reconstruyó en el debate, la víctima se presentó en la vivienda de V.S.B. con la intención de comprar drogas. Tras recibir una respuesta negativa, habría reaccionado de manera violenta y amenazado con un cuchillo.
En ese contexto, y siempre según la versión de la defensa y los testimonios, V.S.B. tomó una escopeta y efectuó un único disparo para proteger a su madre, una hermana, una sobrina embarazada y un menor que se encontraban en la casa.
El disparo resultó fatal y provocó la muerte de J.J. en el lugar.
Antes de conocerse la sentencia, el acusado pidió perdón: “Lamento lo que hice, pero nunca quise quitar una vida”, expresó.
Tras el fallo absolutorio, V.S.B. recuperó la libertad luego de casi dos años de detención y abandonó el Penal de Varones acompañado por su familia.