La trágica muerte de Pablo Pineda caló profundo en el corazón de los vecinos del departamento Ojo de Agua. El hombre, que perdió la vida tras ser embestido por una camioneta sobre la Ruta Provincial 1, no era un desconocido para la zona: su figura formaba parte del día a día de los vecinos de Sol de Julio y Sumampa, donde su humilde andar cosechó el afecto de toda la comunidad.

Pineda era un hombre en situación de calle que, pese a las duras condiciones en las que le tocaba subsistir, se caracterizaba por su trato respetuoso y su presencia constante.

Tras conocerse el fatal desencadenamiento, los pobladores de Sol de Julio y Sumampa postearon en sus redes sociales crepúneles negros y mensajes de tristeza. Los vecinos multiplicaron palabras de afecto hacia el hombre que solía visitarlos en sus casas, coincidiendo de forma unánime en que la zona pierde a una persona muy querida y deseando que finalmente encuentre el descanso eterno tras una vida entera marcada por la adversidad.

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