Un albergue transitorio de la zona oeste del Gran Buenos Aires fue el escenario de un violento y confuso episodio que terminó con un hombre de 47 años muerto y seis mujeres tras las rejas. Lo que en el arranque de la pesquisa se perfilaba como un brutal linchamiento en patota, dio un giro absoluto en las últimas horas gracias a la frialdad de los reportes forenses.

La secuencia del horror comenzó dentro de una de las habitaciones, cuando el hombre contrató los servicios de una joven escort de apenas 18 años. De acuerdo con la denuncia radicada en sede policial, el cliente no solo se negó a abonar la tarifa acordada, sino que arrinconó a la trabajadora sexual con amenazas y comenzó a arrebatarle sus pertenencias.

Acorralado y en un intento desesperado por garantizar su fuga, el agresor buscó una vía de escape inusual. Salió a las apuradas por la ventana del cuarto, logró trepar hasta alcanzar un muro perimetral del establecimiento y, desde allí, saltó ciegamente al vacío desde una altura de cinco metros. Su cuerpo impactó de lleno contra una superficie repleta de escombros y restos de una construcción abandonada.

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La primera línea de los investigadores apuntaba a un final escrito a puros golpes. La sospecha inicial sostenía que el sujeto había sobrevivido a la caída con severas fracturas y que, una vez indefenso en el suelo, un grupo de trabajadoras sexuales del lugar lo había atacado a patadas hasta arrancarle la vida. Con esa hipótesis sobre los hombros, la Justicia ordenó las detenciones por el delito de homicidio.

Sin embargo, en la morgue desarmaron esa teoría de un plumazo. El informe de autopsia fue que el hombre falleció como consecuencia directa del salto y el brutal impacto de su cráneo y cuerpo contra los escombros. Los peritos determinaron que los golpes posteriores por parte de las mujeres existieron, pero resultaron médicamente intrascendentes para la consumación del fallecimiento.

Con esta prueba científica y técnica sobre la mesa, la imputación por asesinato se derrumbó. La Justicia recaratuló el expediente por el delito de lesiones