Un hecho insólito y cargado de tensión sacudió en la madrugada del 29 de marzo a los vecinos de Puerto Vilelas, Chaco, cuando un hombre de 50 años denunció a su propio hijo por haberle robado cuatro kilos de mondongo y otros objetos personales. Lo que comenzó como una insólita disputa familiar derivó en una detención, un intento de robo de una moto policial y un agente herido.
Según informaron fuentes policiales, el denunciante se presentó en sede policial asegurando que su hijo, identificado como L.P., de 25 años, había irrumpido en su vivienda durante la madrugada y sustraído alimentos y otros elementos. Ante la gravedad de la situación, se dispuso un operativo de búsqueda para dar con el joven.
Fue así como el agente Benítez, que realizaba tareas investigativas en la calle Malvinas, logró identificar al sospechoso y proceder a su detención. Sin embargo, la intervención no terminó allí.
Quisieron robar la moto policial
Mientras el uniformado solicitaba refuerzos para trasladar al detenido, dos sujetos más, identificados como A.G.S. (26) y G.D.R. (29), se acercaron al lugar e intentaron sustraer la motocicleta policial. Al advertir la maniobra, Benítez intentó detenerlos, pero A.G.S. logró escapar a pie, mientras que G.D.R. fue reducido sobre el mismo motovehículo.
Minutos después, otro móvil policial se sumó al operativo y logró interceptar al fugitivo, que intentaba escapar entre las calles del barrio. En el forcejeo para reducir a los involucrados, el agente Benítez resultó con lesiones en una de sus manos y en la rodilla derecha, por lo que debió ser trasladado a la División Medicina Legal para su atención.
Una denuncia por mondongo que terminó en caos
Lo que parecía ser un curioso conflicto familiar por un robo doméstico se transformó en un operativo con tres implicados, un policía herido y el intento de hurto de un vehículo oficial.
Las autoridades continúan con las actuaciones de rigor y no descartan que los sospechosos formen parte de una banda delictiva que actúe en la zona. Mientras tanto, el mondongo sigue sin aparecer y la comunidad de Puerto Vilelas no sale de su asombro por lo ocurrido.