Al momento de ser asesinada, Verónica Virginia Escobar tenía apenas 23 años y era mamá de una niña de 7.
Vivía en concubinato desde hacía ocho años con el inculpado, quien tras propinarle once puñaladas, huyó rápidamente del lugar.Ramona, hermana de la víctima, escuchó un grito y, al salir a ver qué pasaba, vio caer de rodillas a la joven al costado de un camino vecinal.
Corrió a auxiliarla, vio que estaba muy herida y nada pudo hacer.Verónica falleció a los pocos minutos.