Una violenta pelea entre varias mujeres alteró la mañana del domingo en Añatuya, departamento General Taboada. El enfrentamiento comenzó en el interior o en las inmediaciones del boliche Complejo José Josa y continuó horas después en una vivienda del barrio La Merced. El episodio dejó varias personas heridas y una adolescente de 15 años internada en el Hospital Zonal.
El caso sumó ahora una nueva denuncia que cambia el panorama inicial de lo ocurrido. A la presentación realizada por Daniela Arévalo, madre de la adolescente, se agregó la de Karen Marisol Cisneros, de 26 años, quien dio una versión diferente sobre el inicio del conflicto y aseguró que también fue agredida.
Dos versiones sobre la pelea a la salida del boliche
En su denuncia inicial, Arévalo relató que había asistido al Complejo José Josa junto a su hija de 15 años. Según manifestó, poco antes de que finalizara la actividad perdió de vista a la adolescente y, cuando logró encontrarla, esta le contó que había tenido una pelea con Karen Cisneros y Agustina Acuña.
La mujer sostuvo que decidió dirigirse junto con su hija hasta el domicilio de una de las jóvenes para pedir explicaciones. De acuerdo con su relato, al llegar comenzó a ser agredida física y verbalmente por varias personas, con golpes de puño y tirones de cabello.
En medio de la gresca, la madre advirtió que su hija estaba inconsciente sobre la vereda, cerca de un cantero. Aseguró que desconocía cómo había recibido el golpe que la dejó en ese estado y que intentó comprobar si reaccionaba mientras aguardaban la asistencia médica.
Sin embargo, la denuncia presentada posteriormente por Cisneros aporta otra versión. La joven manifestó que alrededor de las 6.40 se encontraba en el mismo local bailable junto a unas amigas y que, cuando se dirigía al baño, fue interceptada por Daniela Arévalo, Noelia Arévalo y Saira Castaño, quienes comenzaron a agredirla físicamente.
Según su presentación, durante el forcejeo le sustrajeron un teléfono celular Samsung A04 de color azul, con una funda de goma lila y un sticker con la inscripción «INDIO». También indicó que algunas de sus amigas intervinieron para separar a las involucradas.
La segunda gresca en una vivienda y una denuncia por amenazas
Cisneros agregó que, mientras se encontraba en el Hospital Zonal para ser examinada, recibió un mensaje en el teléfono de una amiga que le advertía que integrantes de la familia Arévalo estaban en su domicilio.
Ante esa situación, se dirigieron hasta el lugar y, según denunció, se produjo un nuevo enfrentamiento entre ambos grupos. La pelea terminó con la intervención de efectivos policiales, que separaron a las involucradas y dispusieron su traslado al centro de salud.
En esa misma presentación, Cisneros aseguró que recibió amenazas de muerte por parte de Daniela Arévalo, quien —según su versión— habría reaccionado de esa manera porque consideraba que habían agredido a su hija.
La adolescente quedó internada y la Justicia investiga
La primera denuncia dejó constancia de que la adolescente de 15 años quedó internada con dolores de cabeza y un golpe en la nariz. Su madre también manifestó que existirían imágenes de las cámaras ubicadas a la salida del boliche que permitirían observar cómo comenzó el conflicto.
Con las dos presentaciones, la causa quedó enmarcada como lesiones y amenazas. El fiscal Ezequiel Bustamante dispuso que se labren las actas de identificación y compromiso y que se incorporen los certificados médicos correspondientes.
La investigación deberá establecer qué ocurrió dentro del boliche, quiénes participaron de las agresiones, cómo se desarrolló el segundo enfrentamiento y qué sucedió con el teléfono celular que Cisneros denunció como sustraído.
Por ahora, las dos mujeres aportaron relatos diferentes sobre el origen de la pelea y las responsabilidades de cada grupo. Será la investigación judicial la que deberá determinar cómo se desarrollaron los hechos.





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