Una adolescente de 13 años comenzó a asistir a un templo religioso de la ciudad de La Banda desde hace tiempo. No solo buscaba a Dios, sino también un poco de contención emocional para el verdadero “calvario” que estaba viviendo. Su madre había fallecido cuando ella tenía solo 3 años y su abuelo se hizo cargo de la crianza de su nieta.
El grupo religioso al que pertenece pasó a ser una caja de resonancia de sus sufrimientos. En este sentido, la menor contó en la iglesia que era abusada sexualmente en forma constante por su tío, hermano de su mamá.
El relato de la víctima llegó a oídos de su abuelo.
El hombre se entrevistó con su nieta, quien le develó detalles de los aberrantes hechos. El abuelo contuvo emocionalmente a la menor y denunció penalmente a su hijo, de 33 años. Sostuvo que, de acuerdo con su nieta, los abusos se produjeron casi a diario en la casa, en ocasiones en las que él se retiraba para trabajar. El acusado fue apresado por orden de las autoridades de la Unidad Fiscal de Abusos Sexuales y Delitos contra la Integridad Sexual de Banda y Robles. Está imputado de abuso sexual con acceso carnal.
La Fiscalía ordenó que se concretaran otras medidas judiciales, a fin de producir evidencia para profundizar la investigación.