En horas de la madrugada del pasado lunes 2 de marzo, Luciana Soledad Noriega, de 20 años y residente en Colonia María Elena, del departamento Banda, viajaba como acompañante en una motocicleta Gilera 110 cc que era conducida por Francisco Ariel Paz, de 19.
Se desplazaban por la Ruta 21 a la altura de Bayo Muerto, del mismo departamento, cuando una camioneta los embistió y huyó velozmente del sitio.
Como consecuencia del violento impacto, la joven Noriega murió al instante a causa de las gravísimas heridas sufridas. Todo era incertidumbre, pero policías trabajaron arduamente bajo las directivas del fiscal Hugo Herrera y esas labores investigativas pronto dieron sus frutos.
Gracias a testigos y al material fílmico recopilado en la zona, se pudo corroborar que se trataba de una camioneta Toyota Hilux y hasta se determinó su patente, con lo cual pronto dieron con su propietario: un oficial de apellido Ibarra que presta servicio en la Comisaría 22ª de Monte Quemado.
La camioneta fue secuestrada desde un campo de Tintina (Moreno), donde la habría escondido luego de hacerle arreglos para que no se notara que había protagonizado un choque.
Mientras cumplía funciones en la mencionada dependencia policial el pasado jueves a la noche, una comisión llegó y lo puso tras las rejas. La acusación que pesa sobre él es homicidio culposo, abandono de persona e incumplimiento de los deberes de funcionario público. La fiscalía lo indagará en las próximas horas.