Una docente del barrio San Fernando de La Banda, que acostumbrada a prepararle la vianda a un vecino de 62 años del mismo complejo habitacional que estaba desempleado y con problemas de presión arterial y de visión, había advertido que no había retirado la comida el miércoles por la noche.
Preocupada por la situación y ante la sospecha de que podría estar atravesando una descompensación por sus complicaciones de salud, convocó anteayer a la mañana a una sobrina para ir a ver al hombre en su casa de la calle 2.
Las mujeres observaron que la puerta estaba abierta, pero la reja tenía colocados los dos candados desde adentro. A través de la abertura, vieron que el dueño de casa estaba tirado en el piso.
Por orden judicial, la Policía violentó las rejas, ingresaron y corroboraron que estaba sin vida, presuntamente a causa de una mortal descompensación ocurrida más de ocho horas antes.