Martín Cabral, jefe de guardavidas de Santiago del Estero, dialogó ayer con Nuevo Diario sobre la crecida reciente del río Dulce.
"Está más fuerte y hay mayor elevación (que el martes pasado). Los chicos (guardavidas) entraron a vallar y a medir las profundidades para ver si está navegable en caso de que haya que hacer algún patrullaje", comentó.
Según Cabral, los santiagueños y turistas, "en general, hacen caso"; sin embargo, "algunos estaban ayer con que no querían salir de una zona que estaba peligrosa".
"Estamos controlando que no ingresen (al río). Va a quedar prohibida la zona que se encuentra bajo el puente autopista dada la peligrosidad que pudimos detectar por los socavones y el suelo. Directamente, hemos decidido, junto a las autoridades policiales y municipales, prohibir esa zona por tiempo indeterminado", comunicó.
De acuerdo con información oficial, el caudal y la corriente estuvieron ayer a 200 metros cúbicos por segundo; no obstante, preveen que alcance en los próximos días los 400.