Destacan accionar de Guardavidas ante feroz ataque de avispas en la costanera
Con gran celeridad acudieron a asistir a un hombre y su hijo que habían sido picados en la orilla del río, frente al Estadio de Hóckey. "Son muy profesionales", destacó uno de los damnificados, y contó cómo sucedió todo. Fotos y video.
Ayer a la tarde, un hombre de 45 años y su hijo de 7 se encontraban a orillas del río Dulce, en una de las zonas más concurridas de la costanera Diego Armando Maradona y frente al Estadio Provincial de Hóckey, cuando sufrieron un inesperado y feroz ataque de avispas.
Al parecer, estas habían hecho su panal bajo la vegetación, a escasos centímetros de la orilla, donde los damnificados pescaban, en lo que hasta ese momento era una tranquila tarde entre padre e hijo.
Sin embargo, resultaba imposible saber que debajo de la vegetación que pisaban, las avispas habían "anidado". Sintiéndose amenazados, los insectos comenzaron a picarlos y se vivieron momentos de gran preocupación, pues había un agravante: el menor es alérgico a las picaduras.
"No sabemos si alguien les avisó a los Guardavidas o ellos nos vieron correr unos metros para resguardarnos, o si habrán escuchado llorar a mi hijo, pero lo cierto es que llegaron en un cuatriciclo, muy rápido, en cuestión de apenas segundos, y nos auxiliaron", contó el mayor de los damnificados.
Al mayor lo atacaron principalmente en la espalda.A su vez, agregó: "Uno de ellos —que supongo habrá sido el jefe— le pidió al resto del equipo que verifique qué había en la parte de la playa donde habíamos sido atacados, aunque en un primer momento no encontraron nada; poco después, la cosa cambió, pues los insectos comenzaron a picar a varios guardavidas, incluido el jefe".
Los Guardavidas también fueron picados.También relató: "Ellos prendieron fuego para espantar a las avispas y colocaron las cintas de 'Peligro' para evitar nuevos ataques, al menos, hasta cerciorarse de que el riesgo para la comunidad haya cesado".
Con fuego, buscaron espantar a los insectos.Por último, contó: "Apenas llegaron, y antes de controlar dónde estaba el panal y demás, pidieron una ambulancia que llegó en segundos. Nos controlaron los valores a mi hijo y a mí, y querían llevarnos por precaución al Hospital Independencia, aunque les pedimos que aguardáramos allí mismo por unos minutos, y que si la respuesta de nuestro organismo era buena, evitáramos ir al hospital. Finalmente, no fuimos. Nos preocupaba mucho mi hijo, porque es alérgico a las picaduras, aunque, gracias a Dios, su cuerpo no tuvo ninguna reacción mala, más allá de lo normal".
Padre e hijo, dentro de la ambulancia donde fueron asistidos.Sobre los Guardavidas, concluyó: "Son muy profesionales y demostraron estar totalmente a la altura de lo que se espera de ellos. Les agradecimos mucho por auxiliarnos y quiero felicitarlos por la gran labor que hacen", cerró.