De forma virtual, el secretario de Ciencia y Tecnología de la Nación, Darío Leonardo Genua, envió un mensaje y brindó una reflexión acerca de esta asamblea. Donde sostuvo que la importancia de este consejo junto a estas asambleas y trabajos estratégicos conjunto, tiene que ver con plantear nuevos desafíos y discusiones para poder transformar la realidad actual o mejorar algunos procesos; Ante ello, toman protagonismo los avances, capacitaciones y desarrollo de investigaciones en ámbitos relacionados a la salud, medioambiente, energía, economía del conocimiento, agroindustria.
“Este consejo es uno de los espacios más importantes que tenemos para construir una política federal de ciencia y tecnología, y en eso lo venimos demostrando, organizando en diferentes lugares del país. Es el lugar donde nosotros tenemos la oportunidad de conectar la política científica con el territorio para que esto se convierta en una herramienta de gestión”, planteó primeramente.
Asimismo, siguió: “Actualmente, en el marco de los lineamientos estratégicos que hemos definido desde la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación, estamos trabajando para darle una dirección clara a todo lo que es el sistema de ciencia. Después de mucho tiempo, Argentina volvió a tener una hoja de ruta en materia de ciencia y tecnología, y eso no es solamente un detalle administrativo, sino que es la base para alinear la inversión pública con el desarrollo productivo y dejar atrás una lógica en la que los recursos no siempre estaban orientados a generar impacto”.
Inversión e impacto en distintas ramas
En la misma línea, aseguró que hay una firme decisión de que toda inversión que haya en recursos humanos, en bienes económicos y en dinero, “se apunte a la generación de impacto y a la mejora de la vida de todos los argentinos, de las capacidades productivas. Hemos definido sectores estratégicos donde el país tiene ventajas competitivas claras y reales, como son la agroindustria, la energía, la minería, la economía del conocimiento y la salud. A esto se suman tecnologías transversales como la Inteligencia Artificial, la bio y la nanotecnología, y la tecnología espacial, que hoy están redefiniendo el mapa del poder global”.
“El ordenamiento no es solamente una forma de hablar o un decir, sino que se traduce en medidas muy concretas que desde la Secretaría estamos llevando adelante. Una de ellas es el fortalecimiento de los programas destinados a investigaciones que generan resultados comprobables, que se ejecutan de manera eficiente y están alineados con las necesidades productivas y sociales del país. También se ve en la asignación de becas por parte del CONICET, donde hoy el 70% de las becas se orientan a áreas estratégicas. El mérito académico sigue siendo la base, pero ya no es una cosa que flota en un vacío, sino que ahora tiene una dirección clara hacia las necesidades del desarrollo nacional”, sostuvo.
Fortalecimiento de la productividad
En otro tramo de su alocución, Genua, también expuso que se lleva adelante “una transformación de la Agencia I+D+i (Destinada a la investigación básica orientada al fortalecimiento de las cadenas de valor y las capacidades tecnológicas vinculadas al desarrollo productivo) que a través de programas como el apoyo a la investigación científica o los programas de startups, buscamos que el laboratorio sea la semilla del desarrollo y de nuevas empresas y empleo calificado. El objetivo es que el conocimiento científico se traduzca en una mayor y mejor competitividad de las empresas; que no termine siendo 'investigación por la investigación', sino investigación para el desarrollo y que esto genere realmente un cambio y una mejora en la vida de todos”.
Ante este planteamiento, enfatizó: “Nosotros hablamos de ciencia con propósito. No hacemos una separación entre ciencia aplicada y ciencia básica, sino que hablamos de una ciencia con propósito que, justamente, no implica el desconocimiento de la investigación básica ni exigir resultados inmediatos, sino que implica integrarla a una visión estratégica de desarrollo del país y una mirada a largo plazo donde la ciencia sea el motor. La ciencia es literalmente la frontera que convive con la innovación aplicada y donde las capacidades científicas se construyen con excelencia y con continuidad, pero también con mucho sentido”.
“Entonces, cuando decimos que esta ciencia mejora la productividad de una economía regional, cuando decimos que la ciencia y la investigación que surge en un laboratorio da origen a una empresa, o cuando pensamos que esto mejora un diagnóstico, un tratamiento de salud o los alimentos que comemos todos los días, la ciencia está cumpliendo una función muy profunda que es el impacto que nosotros buscamos multiplicar y el conocimiento que genera oportunidades de empleo, desarrollo —ya sea de economías regionales como puede ser de la economía general del país— y obviamente genera un empleo calificado y un desarrollo sostenible en el futuro”, analizó.
Grandes avances y logros: Satélite Atenea
Al ejemplificar el trabajo que se viene realizando en tal sentido, indicó: “Algunas cosas que hemos desarrollado en la parte de comunicaciones, tiene que ver con el sistema privado inalámbrico de banda ancha. Esto permite que sectores productivos estratégicos como la minería, la energía, la agroindustria, la industria automotriz o cualquier industria que quiera desplegar infraestructura propia de comunicaciones y conectividad tenga la posibilidad de hacerlo. Y esto, obviamente, tiene un impacto directo en todo lo que es el desarrollo de la industria digital y el desarrollo del internet de las cosas (IoT), más todo lo que es manejo autónomo y todas las cosas que sabemos que vienen asociadas a lo que es la conectividad”.
“También podemos mencionar la apertura satelital, que actualmente tiene más de 750.000 nuevos accesos a internet y esto da conexión a todo el país, sin importar la zona en la que se esté o si la zona tiene fibra o tiene acceso a fibra o no tiene. Y también quiero destacar un acontecimiento que es de público conocimiento y es el desarrollo del satélite Atenea, que es un satélite que está desarrollado por CONAE en conjunto con universidades nacionales e instituciones científicas, donde cada actor aportó sus capacidades concretas para obtener un objetivo en común. No fue una suma de cosas aisladas, sino que fue un trabajo coordinado sobre un proyecto estratégico el cual le permitió a la Argentina estar dentro de la misión de Artemis, que es la misión que va a volver a la Luna a instalarse”, subrayó.
Todas estas líneas de acción, Genua concluyó que apuntan a un proyecto de un país productivo donde la ciencia y la tecnología no son un fin en sí mismo —que también lo decimos siempre— sino que son la base del desarrollo y son las bases sólidas que nosotros intentamos construir desde un espacio donde podamos medir con métricas reales y una convicción clara donde el conocimiento es el transformador de las realidades que mejora la vida de las personas.
“Siempre es clave tener una discusión concreta enfocada en la gestión y en los próximos pasos. Tenemos algunos anuncios interesantes, pero es muy interesante el programa que estamos haciendo de desarrollo de nuevas herramientas para las provincias en el marco del CoFeCyT. Entendemos que las provincias todas tienen contextos distintos y que los desafíos son muchísimos, pero también sabemos que este espacio, más allá de las discusiones y los cambios de puntos de vista, que a veces tenemos, siempre funciona cuando logramos articular todo lo que es el sistema federal de ciencia y trabajar de una manera coordinada, ordenando prioridades siempre —ya que sabemos que los recursos son escasos— y sosteniendo una lógica de trabajo basada en los resultados. Así que muchísimas gracias, les deseo que tengan una excelente asamblea del CoFeCyT y espero en la próxima poder acompañarlos presencialmente”, concluyó.