Un equipo de investigadores locales logró un avance sin precedentes para el sector agropecuario. Desde el interior de nuestra provincia, diseñaron una herramienta tecnológica que promete optimizar al máximo la producción en las estancias y revolucionar el manejo ganadero.
El desarrollo fue impulsado fuertemente por profesionales del INTA Santiago del Estero. A través de la integración de biotecnología reproductiva, aprendizaje automático y ganadería de precisión, el equipo logró crear un sistema que permite un diagnóstico temprano y certero en el manejo reproductivo bovino.
El trabajo fue llevado adelante por el Dr. Pablo Sebastián Reineri y el Ing. Sergio Roldán, pertenecientes a la sede local del INTA, junto al médico veterinario y asesor privado Santiago Principi, y el Dr. Juan Aller del INTA Balcarce. El epicentro de este hito científico tuvo lugar en suelo santiagueño, precisamente en el Establecimiento El Sacha, ubicado en la ciudad de Añatuya.
Innovación desde Añatuya para el mundo
Hasta ahora, en los rodeos comerciales, los diagnósticos convencionales para confirmar una preñez se realizaban recién a los 30 días de la inseminación. Sin embargo, este nuevo modelo predictivo utiliza ultrasonografía a color para acortar esos tiempos de manera drástica y obtener resultados a tan solo 19 días de la intervención.
La clave de este desarrollo santiagueño radica en la evaluación automatizada y objetiva del flujo sanguíneo en el cuerpo lúteo de los animales. A diferencia de los métodos subjetivos actuales, el sistema informático analiza la vascularización para determinar de forma híper-precoz el estado de la vaca, detectando rápidamente a las hembras que no lograron la gestación.
El impacto de la investigación fue tal que recientemente logró ser publicada en la prestigiosa revista internacional Tropical Animal Health and Production.
Los números son contundentes: la herramienta cuenta con una alta sensibilidad del 88%. En términos prácticos para el productor, esto significa que el sistema logra detectar correctamente a 88 de cada 100 hembras no preñadas en tiempo récord. Esta innovación resulta fundamental para la toma de decisiones rápidas en la cría bovina local, permitiendo mejorar la eficiencia productiva, cuidar los recursos económicos y minimizar el impacto ambiental en nuestra región.