El próximo 14 de julio será una jornada clave para jubilados y pensionados, ya que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a junio. Ese dato será determinante para establecer el porcentaje de aumento que aplicará la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) a partir de agosto.
Si bien la cifra oficial aún no fue publicada, distintas consultoras privadas proyectan que la inflación del mes se habría mantenido por debajo del 2%, lo que anticipa un incremento en los haberes previsionales en niveles similares.
Las estimaciones actuales ubican el IPC de junio entre el 1,8% y el 1,9%. En esa línea, firmas como Analytica prevén un 1,8%, mientras que Eco Go y C&T Asesores calculan un 1,9%.
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En caso de confirmarse estas proyecciones, el aumento de agosto para jubilaciones y pensiones se alinearía con esos porcentajes.
Tomando como referencia el haber mínimo de julio, fijado en $411.787,67, el nuevo ajuste llevaría el ingreso a unos $419.199,85 con una suba del 1,8%, o $419.611,64 con un incremento del 1,9%.
Si se mantiene el bono extraordinario de $70.000, el ingreso total de los jubilados podría rondar los $489.000, dependiendo del porcentaje final de actualización.
El impacto del IPC de junio no solo alcanzará a jubilaciones y pensiones, sino también a otras prestaciones que se ajustan por movilidad, como la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), las Pensiones No Contributivas (PNC), la Asignación Universal por Hijo (AUH), las asignaciones familiares (SUAF) y la Asignación por Embarazo (AUE).
De este modo, el anuncio del INDEC será decisivo para definir la actualización que regirá desde agosto en todo el sistema previsional argentino.