Un episodio que generó preocupación en el entorno familiar derivó en la internación de un menor en el Hospital Psiquiátrico Dr. Mario Mendoza, luego de que manifestara comportamientos violentos dentro de su vivienda.
Según relataron sus familiares, el conflicto se habría desencadenado cuando el padre decidió retirarle el teléfono celular, dispositivo que el adolescente utilizaba principalmente para jugar a Free Fire. A partir de ese momento, aseguran, su actitud cambió de manera repentina.
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De acuerdo a la versión familiar, el menor comenzó a protagonizar episodios de agresividad que afectaron a su madre y a sus hermanos, generando un clima de tensión y alarma en el hogar.Ante la gravedad de la situación, el padre optó por trasladarlo a un centro especializado para que reciba atención profesional. Allí, los médicos iniciaron un abordaje orientado a estabilizar su conducta y evaluar su estado de salud mental.
El caso abrió interrogantes sobre el uso excesivo de dispositivos electrónicos en menores, así como la importancia de la intervención temprana y el acompañamiento familiar frente a cambios bruscos en el comportamiento.
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