El petróleo volvió a hundirse ayer y alcanzó mínimos desde 2002 por la caída de la demanda de crudo en el mundo y la guerra de precios que se intensifica entre Rusia y Arabia Saudita.
Este derrumbe es consecuencia directa de la caída de demanda atizada por la pandemia de coronavirus y una guerra de precios que se vuelve aún más intensa.
En la jornada de ayer, Riad anunció su intención de llevar sus exportaciones petroleras a un nivel récord de 10,6 millones de barriles por día a partir de mayo. Así, el barril de referencia en Estados Unidos, el WTI para entrega en mayo, terminó en U$S 20,09, 6,6% por debajo de su cierre del viernes.