Como consecuencia del abrupto parate económico ante la pandemia del Covid-19, la recaudación tributaria sufrió otro duro golpe durante mayo, al registrar una fuerte caída del 22,3% en términos reales, según estimaciones privadas, en base a los datos reportados por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Los ingresos mostraron una suba nominal de apenas 12,4% interanual a $ 499.535 millones, muy por debajo de la inflación registrada en los últimos 12 meses, calculada por encima del 42%, de acuerdo a proyecciones de analistas.
Mayo sufrió el impacto total del aislamiento obligatorio, ya que la recaudación de sus impuestos correspondió al devengamiento con base en abril. La postergación de pagos por falta de liquidez y el devengamiento sobre una base imponible menor a causa de la recesión imperante en la economía argentina fueron los principales factores explicativos de las bajas.
“Esta caída de mayo equivale a un faltante de $ 143.000 millones en la recaudación tributaria del mes, necesarios para mantenerla constante respecto de mayo de 2019”, remarcó Argañaraz, economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
A la hora de explicar la caída real, se destacaron las bajas en IVA Neto, Ganancias y Aportes y Contribuciones, por la magnitud de sus mermas y su participación en la recaudación total. Con la inflación considerada en los últimos 12 meses, las caídas en tales impuestos fueron del 28%, 24% y 23% respectivamente, según datos del Iaraf. Paralelamente, cabe mencionar que derechos de exportación fue el tributo que mostró la mayor caída interanual real, con una baja del 56%.