Quienes conviven con un gato seguramente vivieron la misma escena: apenas encienden la computadora para trabajar o estudiar, el animal se instala sobre el teclado. Aunque suele atribuirse este comportamiento al calor que desprenden los dispositivos, los veterinarios aseguran que detrás de este hábito existe una explicación mucho más vinculada con el comportamiento social de los felinos.
De acuerdo con especialistas en conducta animal, los gatos no solo buscan un lugar cálido para descansar, sino también captar la atención de sus dueños e interactuar con ellos. La veterinaria Alice Barker explica que muchos gatos aprenden rápidamente que la computadora ocupa gran parte de la atención de las personas. Al colocarse sobre el teclado, consiguen interrumpir la actividad y provocar una reacción inmediata.
Cada vez que el dueño acaricia al animal, lo levanta o intenta moverlo para seguir trabajando, el gato recibe justamente lo que estaba buscando: interacción. Por ese motivo, muchos repiten esta conducta con frecuencia, ya que asocian el teclado con una forma efectiva de obtener compañía y contacto.
Aunque la necesidad de atención es uno de los principales motivos, los expertos coinciden en que el calor emitido por las computadoras también resulta muy atractivo para los gatos.
Las laptops alcanzan temperaturas agradables que les permiten descansar cómodamente y conservar mejor el calor corporal sin realizar un mayor esfuerzo.
A esto se suma la capacidad de observación de los felinos. La veterinaria Holly Anne Hills sostiene que los gatos identifican con facilidad cuáles son los objetos que más interés despiertan en sus dueños.
Cuando la persona fija la vista en la pantalla durante largos períodos, el animal entiende que ubicarse delante del monitor o sobre el teclado hará que la atención vuelva inmediatamente hacia él.
Qué hacer para evitar que se acueste sobre el teclado
Los especialistas desaconsejan retar o castigar al gato por este comportamiento, ya que se trata de una conducta social y afectuosa, no de un acto de desafío. La especialista certificada en comportamiento animal Jill Goldman explica que los gatos son especialmente sensibles a los castigos y que una reacción negativa puede afectar el vínculo con sus dueños.
En lugar de eso, recomienda ofrecer una alternativa cómoda cerca del escritorio, como una cama, una manta o un almohadón, para que el animal permanezca acompañado sin interferir con el trabajo.
También resulta útil dedicar algunos minutos al juego antes de comenzar la jornada, incorporar juguetes interactivos para mantenerlo entretenido y reforzar positivamente cada vez que elija descansar en el espacio preparado para él.
De esta manera, el gato aprenderá que puede recibir atención y compañía sin necesidad de instalarse sobre la computadora, mientras sus dueños podrán trabajar con mayor tranquilidad.