El café es una de las bebidas más consumidas a nivel mundial y, aunque tiene detractores que advierten de sus potenciales riesgos para la salud, también se realizaron numerosos estudios cuyos resultados indican que tiene beneficios, siempre y cuando se tome de forma moderada y no se tengan problemas de salud que contraindiquen su consumo.
Ahora, un nuevo estudio sugiere que el café podría ser una auténtica fuente de juventud. El trabajo fue realizado por Investigadores del Centro de Neurociencia y Biología Celular CNC en Portugal y avalado por el Instituto para la Información Científica sobre el Café (ISIC).
Los resultados se publicaron en Aging Research Reviews y señalan que el consumo regular y moderado de café (tres tazas al día) no sólo contribuye a tener una vida más larga, sino que también mejora la calidad de esos años adicionales al reducir el riesgo de desarrollar enfermedades graves asociadas al envejecimiento y favorecer una mejor salud general.
En concreto, el estudio revela que el consumo habitual de café puede añadir casi dos años de vida saludable a una persona, en promedio, lo que no solo implica vivir más tiempo, sino también hacerlo con una mayor calidad de vida. Los investigadores también examinaron los mecanismos biológicos mediante los cuales el café puede influir en el proceso de envejecimiento y se centraron exclusivamente en estudios realizados en humanos y tejidos humanos, lo que garantiza una mayor precisión en los resultados.
El café podría ayudar a reducir en un 17% las tasas de mortalidad
El café es una mezcla de más de 2.000 compuestos bioactivos, entre los que se incluyen polifenoles con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que podrían ayudar a regular la sensibilidad a la insulina y reducir la neuroinflamación.
Los investigadores revisaron más de 50 estudios epidemiológicos de diferentes regiones y etnias, analizando patrones de consumo de café y su asociación con datos de mortalidad, indicadores de esperanza de vida y varias métricas de enfermedades dentro de la cohorte combinada de casi tres millones de personas.
El consumo moderado y regular se correlacionó con una reducción del 17% en las tasas de mortalidad por diversas causas, menos enfermedades relacionadas con la edad y una extensión de la esperanza de vida saludable de aproximadamente 1,8 años y se correlacionó con un menor deterioro funcional en el envejecimiento, una menor pérdida de memoria y una mejoría del estado de ánimo y la condición física.
El análisis también encontró vínculos consistentes entre el consumo moderado de café y la reducción de las principales causas de mortalidad, incluidas las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y respiratorias y cáncer. Los investigadores indican que también se debería tener en cuenta que las personas que beben tres tazas de café al día podrían disfrutar de una buena salud asociada a un mayor bienestar relacionado con el estatus social o económico.