Una jubilada friense de 78 años radicó una denuncia por robo en contra de su empleada doméstica. La fiscal, Dra. María Belén Pan, inmediatamente derivó la causa a la Unidad de Respuestas Rápidas, por lo que la Dra. Lucía Maldonado citó a la empleada.
La mujer relató que el 26 de septiembre fueron al banco a cobrar la jubilación. Cuando estaban en el cajero, la víctima le dio la tarjeta y el papel con la contraseña. Retiró el dinero, pero en una distracción la empleada guardó la tarjeta entre sus pertenencias. Finalizado su horario de trabajo, la empleada nuevamente se dirigió al banco y extrajo más efectivo. De esta manera, progresivamente extrajo la totalidad de los ahorros de su patrona. La joven continuó su trabajo a pesar de que su patrona le preguntó por la tarjeta, a lo que respondió que podría haberse perdido. Esto originó una cancelación de la misma y el informe desde el banco sobre que sus ahorros estaban en cero pesos. La empleada reconoció ser la autora de la estafa, se arrepintió y se comprometió en devolver todo el dinero. Se presentó en la Fiscalía con el monto completo del dinero, que lo obtuvo de un préstamo que realizó su madre.