Dos días después del filicidio cometido por María de los Ángeles Russo (28 años), la Justicia y la Policía regresaron ayer a la casa de Yrigoyen, entre Misiones y Quintana, del barrio Palermo de La Banda, donde el jueves último por la mañana hallaron el cuerpo de la niña de 9 años, quien había sido asfixiada durante la madrugada por su madre. El procedimiento fue liderado por el fiscal de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar de Banda y Robles, Dr. Mariano Gómez, y participaron peritos de la Policía Científica y detectives del Departamento de Homicidios, quienes levantaron los últimos objetos que consideran importantes para la investigación.
Seguidamente, las autoridades judiciales ordenaron la entrega de la propiedad a los abuelos maternos de la víctima fatal, quienes son los dueños, y donde la menor y su madre vivían desde su nacimiento.
Por otra parte, la filicida pasó la primera noche en el hospital psiquiátrico de El Polear de la vecina ciudad, donde se encuentra detenida y con custodia policial. Los profesionales de la salud la examinaron e iniciaron un tratamiento contra la patología que padece porque había interrumpido los medicamentos hace varios meses. La acusada se habría mostrado tranquila y sin aparentes remordimientos por lo ocurrido, revelaron fuentes sanitarias.
Mientras tanto, el fiscal Gómez programó la indagatoria de Ángeles Russo para mañana por el delito de homicidio agravado por el vínculo, aunque se espera que en el transcurso de hoy el médico de cabecera brinde un informe sobre su estado de salud y determine si está en condiciones de ser trasladada al Centro Judicial.