Meses atrás, un numeroso grupo de vecinos de la capital santiagueña consiguió un "turno" para dialogar con las máximas autoridades de la Comisaría 3ª, competente en los barrios Belgrano y Cabildo, entre otros.
El objetivo era claro: reclamaban la urgente colocación de una garita policial en calle Arturo Illia entre Agustín Álvarez y Comodoro Rivadavia, ante los reiterados robos que sufren a diario, todos ellos, sin excepción. Sin embargo, pese a la predisposición mostrada por los auxiliares de la justicia en esa reunión, la garita jamás llegó y los residentes de la zona están hartos. Este domingo a la madrugada, una familia de calle Arturo Illia sufrió un robo que la llenó de impotencia: mientras dormían, uno o más delincuentes entraron (no entienden por dónde, ya que las tapias tienen más de 4 metros de altura y cuentan con el alambrado conocido como "concertina", similar a alambres de púa) y se dirigieron a una habitación, donde revolvieron todo, buscando objetos de valor o dinero, que no había. En la huida, perdieron una mochila que los damnificados encontraron en su patio.
"Le rogamos a la policía que haga lo que sea, pero así no podemos vivir más", finalizaron indignados.