En el marco de las intensas acciones de prevención y control sanitario que se despliegan de manera permanente en todo el territorio provincial, el Dr. Aldo Gavícola, responsable del área de Medicina Preventiva del Ministerio de Salud de la provincia, brindó un detallado panorama acerca de la situación epidemiológica actual y el abordaje integral frente a las enfermedades transmitidas por vectores, haciendo especial hincapié en el dengue. Durante el diálogo, el especialista remarcó que las estrategias sanitarias deben adaptarse de forma dinámica a los cambios estacionales y climáticos que condicionan la reproducción del mosquito transmisor.

Al referirse al ciclo anual de la enfermedad, Gavícola explicó que el sistema de salud pública transita un momento bisagra caracterizado por el paso de la etapa interepidémica a la etapa epidémica. Según indicó, durante los meses de menor temperatura, el mosquito no se encuentra presente de manera activa en el ambiente, momento en el cual los equipos sanitarios intensifican las tareas de control focal, descacharrado domiciliario y articulación directa con los municipios. Sin embargo, advirtió que con el incremento sostenido de las temperaturas a partir de la primavera y el verano, la dinámica cambia radicalmente.

Factores climáticos


Uno de los ejes centrales de la entrevista estuvo centrado en el análisis de las variables climáticas y su repercusión directa en la proliferación del vector. Gavícola advirtió que la presencia del fenómeno de El Niño en la región genera alteraciones meteorológicas profundas, combinando olas de calor extremo con periodos de precipitaciones abundantes que alteran por completo el tablero epidemiológico tradicional.

En este sentido, el profesional detalló que las altas temperaturas aceleran de manera exponencial el ciclo reproductivo del mosquito, permitiendo que las larvas se desarrollen con mayor rapidez en los espejos de agua acumulada. A su vez, indicó que las lluvias frecuentes multiplican los potenciales criaderos tanto en espacios públicos como en patios particulares, incrementando de forma exponencial el riesgo de contagio en los centros urbanos.

Asimismo, el especialista recordó un dato biológico clave que muchas veces se desconoce: los huevos del Aedes aegypti poseen una extraordinaria resistencia ambiental y pueden permanecer latentes y viables durante un periodo de hasta un año sin eclosionar. Esto implica que, ante la primera combinación adecuada de calor y humedad tras una lluvia, dichos huevos se activan de inmediato, desatando una rápida eclosión masiva que pone a prueba la capacidad de respuesta del sistema sanitario.

Vacunación y prevención


Consultado sobre las herramientas de inmunización disponibles, Gavícola confirmó que la provincia cuenta con un stock de vacunas contra el dengue que se distribuyen de manera totalmente gratuita en hospitales, UPA y centros de salud de todo el territorio provincial. No obstante, aclaró con precisión técnica cuáles son los tiempos y los recaudos necesarios para que dicha herramienta immunológica resulte verdaderamente efectiva en la población.

El especialista especificó que el esquema de vacunación consta obligatoriamente de dos dosis, debiendo aplicarse la segunda de ellas a los tres meses de haber recibido la primera. Además, advirtió que la protección inmunológica completa no es inmediata, sino que se alcanza recién a los diez días posteriores a la colocación de la segunda aplicación. Por este motivo, lamentó que en muchas ocasiones los ciudadanos se apliquen únicamente la primera dosis y omitan completar el esquema, reduciendo drásticamente el nivel de anticuerpos necesarios contra la enfermedad.

Mitos y realidades


Durante la conversación, el doctor hizo especial hincapié en la complejidad que representan los diferentes serotipos del virus del dengue. Explicó que la vacuna disponible cubre de manera eficiente contra los cuatro serotipos existentes, un dato fundamental si se tiene en cuenta que la gravedad de los cuadros clínicos suele incrementarse notablemente ante una segunda infección con un serotipo diferente al inicial.

En la misma línea, Gavícola aclaró una duda frecuente entre los vecinos respecto a las consecuencias de una picadura: el hecho de que una persona sea picada por un mosquito no implica necesariamente que contraiga la enfermedad, ya que no todos los insectos portan el virus. Sin embargo, advirtió que la vigilancia debe mantenerse estricta porque el riesgo latente permanece presente en cada manzana donde existan condiciones de acumulación de agua y falta de limpieza.

Trabajo intersectorial


Hacia el final de la entrevista, el Dr. Aldo Gavícola reiteró que el éxito de la lucha contra el dengue no depende exclusivamente de los operativos de fumigación espacial que realiza el Estado municipal y provincial, sino fundamentalmente del compromiso cotidiano de cada ciudadano en el ámbito de su hogar. Recordó que tareas como tapar tanques de agua, limpiar canaletas, desmalezar patios, dar vuelta a recipientes en desuso y cambiar diariamente el agua de los bebederos de animales son acciones irremplazables.

Asimismo, destacó el trabajo intersectorial que se viene ejecutando mediante la articulación entre los ministerios de salud, las comunas locales, las escuelas y las organizaciones barriales, promoviendo jornadas de concientización comunitaria. El especialista concluyó, al sostener que la educación sanitaria y la prevención anticipada son las únicas armas verdaderamente efectivas para cuidar la salud de todos los santiagueños frente a los desafíos climáticos del nuevo tiempo.