Tras la indiscutible derrota electoral del intendente Roger Nediani en las pasadas elecciones del 26 de octubre en las que obtuvo un cuarto puesto cómodo en Banda, debajo de fuerzas como La Libertad Avanza y Despierta Santiago, comenzó la “caza de brujas” en procura de darle un golpe de timón a la gestión que, según analistas cercanos al lord mayor de la ciudad, no fue convalidada en las urnas por los ciudadanos, principalmente del ejido municipal en el que apenas rozó los 3 mil votos.
La misma “mala” suerte corrieron Alejandra Farías, exsecretaria de Educación del municipio y su sobrino Facundo Farías, quien había sido designado como director de Educación.
En los pasillos políticos del nedianismo (por caso de que no fuera una entelequia) también se habla del apartamiento inminente de Joaquín Romano Norris (Ordenamiento Urbano), César Scabuzzo (Salud) y Carolina Montenegro (Alerta Banda).
Como si lo narrado no fuese suficiente para diagnosticar un colpaso interno, las mismas fuentes aseguraron que es un secreto a voces que el propio Matías Nediani le habría presentado la renuncia a su padre dos veces y en ambas oportunidades habría sido rechazada.
Párrafo final merece la intentona de la exmirolista Mariana Morales quien, tras verse frustrada su reelección en la Legislatura estaría intentando presionar al intendente Nediani con un cargo en el gabinete municipal.