Salta: se triplicaron los casos de intoxicación por monóxido de carbono en niños
Un especialista en terapia intensiva pediátrica explicó que desde el 31 de mayo hasta la fecha hubo 34 casos de intoxicación y en las últimas horas se sumaron tres más.
Un especialista en terapia intensiva pediátrica explicó que desde el 31 de mayo hasta la fecha hubo 34 casos de intoxicación y en las últimas horas se sumaron tres más.
Un brasero encendido en el interior por el frío reinante de la noche del jueves y madrugada del viernes habría sido el causante de la tragedia.
El hecho se registró en una vivienda ubicada en Obispo Bustos y San Martín, donde vecinos alertaron a la Policía por la falta de respuesta desde el interior.
El hombre de 27 años, la mujer de 24 y los pequeños de 8 y 6, fueron hospitalizados de inmediato. Por fortuna, lograron estabilizarlos.
La entrevistada se refirió al uso del brasero, una fuente de calor culturalmente instalada en la sociedad santiagueña.
Para mitigar el frío encendieron carbón, pusieron el brasero en la pieza y se acostaron a dormir. En la madrugada el hombre se despertó con los primeros síntomas de intoxicación y abrió puerta y ventana. Su concubina estaba con vómitos.
Sucedió en el barrio Villa Griselda. La víctima calentaba el ambiente de su habitación con un brasero encendido y ocurrió la lamentable tragedia.
La madre llegó con la criatura en estado desesperante al hospital, donde intentaron estabilizarlo, aunque sin éxito. Esto informó la Policía.
Todos sus integrantes estuvieron al borde de la muerte mientras dormían. El padre logró despertarse a tiempo y pedir ayuda. Fueron hospitalizados de urgencia.
Sucedió en calle Caseros al 900. El fallecido, de apellido Pérez, fue encontrado por su tío. Esto informó la Policía.
La coloración de la sangre así lo indicaría, “aunque restaría efectuar estudios de laboratorio para confirmarlo”, indicaron las fuentes consultadas.
La Policía trabajaba en el lugar este mediodía. Se investiga lo sucedido con la mujer y el hombre, de apellidos Rosales (44) y Aguilar (41), respectivamente. Las identidades de las víctimas.