La muerte de Jesús de Miguel conmocionó al fútbol español y abrió interrogantes sobre las consecuencias del impacto que sufrió durante el encuentro entre Tenerife y FC Andorra. Una de las posibles explicaciones médicas es la denominada commotio cordis, una afección poco frecuente que puede provocar una parada cardiorrespiratoria incluso en personas sin enfermedades cardíacas conocidas.

Según explicaron especialistas consultados por el portal español CuídatePlus, este fenómeno se produce cuando un golpe directo en la región anterior del tórax coincide con un instante especialmente vulnerable del ciclo eléctrico del corazón.

Aunque todavía deben esclarecerse las causas exactas del fallecimiento del futbolista, los expertos señalaron que el mecanismo podría corresponder a una conmoción cardíaca y no necesariamente a una lesión estructural del órgano.

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Qué es la commotio cordis y cómo afecta al corazón

La commotio cordis es un evento poco habitual que ocurre cuando un impacto sobre el pecho altera la actividad eléctrica del corazón. El golpe debe producirse en una fracción de segundo muy específica del ciclo cardíaco, durante la cual el órgano es especialmente vulnerable.

El traumatismo puede desencadenar una fibrilación ventricular, una arritmia grave que impide que el corazón se contraiga de manera efectiva y bombee sangre al organismo.

El traumatólogo especializado en lesiones deportivas Diego García Germán explicó que el impacto puede modificar la transmisión de los impulsos eléctricos y provocar una alteración del ritmo cardíaco.

Por su parte, el cardiólogo Rodrigo Ortega, del Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo, señaló que no es necesario que el golpe tenga una fuerza extraordinaria: tanto el lugar del impacto como el momento en que se produce resultan determinantes.

Una afección poco frecuente, pero de extrema gravedad

Los especialistas explicaron que la commotio cordis suele presentarse en personas jóvenes y durante la práctica deportiva, aunque también existen registros de episodios en actividades cotidianas.

Se trata de una situación poco frecuente que puede aparecer en deportes de contacto o en disciplinas donde existe riesgo de recibir impactos en el tórax. Entre los casos documentados se destacan los ocurridos en el béisbol, especialmente entre los receptores, además del fútbol americano, el hockey y el lacrosse.

Una de sus particularidades es que puede afectar a personas que, antes del impacto, no presentan anomalías cardíacas conocidas.

Cómo actuar ante una posible commotio cordis

Ante un colapso repentino después de un golpe en el pecho, los profesionales recomiendan comprobar rápidamente si la persona responde y respira con normalidad.

Si no responde y no respira normalmente, es fundamental activar los servicios de emergencia, iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y utilizar un desfibrilador externo automático (DEA) tan pronto como esté disponible.

La rapidez de la intervención resulta fundamental para intentar restablecer el funcionamiento cardíaco y aumentar las posibilidades de supervivencia.

Otras lesiones que puede provocar un choque entre futbolistas

Además de las alteraciones cardíacas, un impacto entre dos jugadores puede ocasionar traumatismos en distintas partes del cuerpo.

El traumatólogo Juan Arnal, especialista en lesiones deportivas, explicó que los choques también pueden provocar lesiones craneoencefálicas, entre ellas hemorragias intracraneales y lesiones axonales difusas.

Estas últimas se producen por mecanismos de aceleración y desaceleración que pueden afectar las conexiones entre las neuronas y generar daños neurológicos graves.

Los especialistas remarcaron que este tipo de episodios son excepcionales en el fútbol y que, por lo general, se trata de situaciones fortuitas difíciles de anticipar.