Hoy, como cada 2 de abril desde 2000, se conmemora como tal el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Malvinas, en alusión al conflicto bélico desatado en 1982.
El equipo de Nuevo Diario dialogó con cuatro veteranos santiagueños y les hizo una pregunta, simple, pero con mucha carga sentimental: "¿Qué significado tiene Malvinas en su vida?".
Héctor Aníbal Vanegas perteneció al Batallón de Artillería de Campaña N° 1. "Es un sentido muy profundo. Es una cosa grande, una simbolización mía", expresó.
Vanegas mencionó que "poder participar en una guerra es algo que no se sueña". "Es una herida histórica que llevamos dentro", señaló.
Luis Trolla fue parte del Batallón Antiaéreo de Infantería de Marina. "Las Malvinas nos ha sorprendido, porque con 18 años éramos pibes todavía. Teníamos tres meses de instrucción, con solo tres prácticas de tiro. Nos decían que íbamos a custodiar el aeropuerto de Río Grande", introdujo.
Trolla, que pasó 10 días como prisionero de las tropas británicas, consideró que haber intervenido en una guerra "fue una gran experiencia" que le permitió "valorar todo".
"Vinimos con la tristeza de que nuestros compañeros quedaron en la isla. Les rendimos honores y los tenemos siempre presentes en nuestra memoria, hasta que nosotros terminemos. Un agradecimiento a sus familiares", manifestó.
Néstor del Valle Villalba integró el Batallón de Infantería de Marina Nº 1 (BIM 1). "Malvinas significa mucho para mí. Siempre hemos luchado para que se incorporen definitivamente a nuestro territorio", deslizó.
Villalba, quien admitió—-irónicamente— que se siente el "héroe del barrio", comentó que "siempre" comparte junto a los demás veteranos santiagueños, los mismos que lo ayudaron a "sobrellevar lo que hemos pasado".
"Siempre estamos luchando, yendo a las escuelas y haciendo presencia con la bandera. Tratamos de que nunca se pierda la causa Malvinas", destacó.
Víctor Hugo Gramajo, también del BIM 1, se explayó: "Después de Malvinas, tuvimos que venir aquí a 'seguir combatiendo', como decimos nosotros". Gramajo, a pesar de todo, afirmó que "estamos bien, tranquilos; dándole gracias a Dios por haber vuelto, ya que tenemos amigos que han caído allá: somos el testimonio de ellos, de los que han quedado en Malvinas. Fue algo grande que nos tocó vivir en esa época. Después de varios años, caímos en lo que habíamos hecho. Más allá de que nos decían que éramos chicos, éramos chicos bien preparados en la Infantería de Marina", aclaró.
El veterano advirtió que "esta es una película que está todos los días, no solamente ahora que llega la fecha". "Recordamos constantemente por algún motivo u otro. Saber sobrellevarlo nos ha costado. Nos descargamos entre compañeros, entre los que la hemos vivido. Cada uno cuenta su propio punto de vista. Tenemos un Dios que nos ha permitido volver para ser voceros de los que quedaron allá", concluyó.